Cuando el alma se quiebra, su fidelidad permanece
En medio del dolor, Dios sigue siendo fiel

Cuando el alma se quiebra, su fidelidad permanece.

Una historia entre lágrimas y esperanza
Era un jueves por la noche. María, una hermana de la iglesia, llegó al culto con la mirada baja y los ojos hinchados. Su esposo la había dejado esa misma semana y, como si eso no bastara, acababa de recibir el diagnóstico de una enfermedad autoinmune. Todo parecía derrumbarse.
Al terminar el servicio, se acercó a mí y me dijo con voz entrecortada:
—Pastor, siento que ya no tengo fuerzas… pero esta mañana, mientras lloraba, recordé ese versículo que dice: “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos… grande es su fidelidad.” Y solo pude decirle: “Gracias, porque sigues aquí.”
No sé tú, pero yo he estado ahí. En esa oración rota. En ese susurro tembloroso. En ese clamor sin palabras.
—Pastor, siento que ya no tengo fuerzas… pero esta mañana, mientras lloraba, recordé ese versículo que dice: “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos… grande es su fidelidad.” Y solo pude decirle: “Gracias, porque sigues aquí.”
1. El dolor no anula la presencia de Dios
Hay temporadas en las que la vida no tiene sentido humano: traiciones, pérdidas, enfermedades, incertidumbre financiera, y silencios divinos que parecen eternos.
Y, como María, también nos preguntamos:
¿Dónde está Dios cuando sufro?
“Por la fidelidad del Señor no hemos sido consumidos,
porque nunca decayeron sus misericordias.
Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”
— Lamentaciones 3:22–23 (RVR1960)
El profeta Jeremías escribió estas palabras en medio del dolor más profundo. No las dijo después de una victoria, sino en el polvo, cuando todo lo que amaba estaba en ruinas. Y, aun así, proclamó: “Grande es tu fidelidad.”
Qué hermoso es saber que la fidelidad de Dios no depende de nuestras circunstancias, ni de nuestro estado emocional. Él sigue siendo fiel, incluso cuando no lo sentimos.
¿Dónde está Dios cuando sufro?
“Por la fidelidad del Señor no hemos sido consumidos,
porque nunca decayeron sus misericordias.
Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”
— Lamentaciones 3:22–23 (RVR1960)
2. Cuando la fe duele, Dios sigue siendo fiel
Hay una fidelidad que sostiene incluso cuando la fe flaquea. Muchos creyentes fieles han pasado por momentos en los que no han tenido palabras para orar, solo lágrimas. Pero eso también es oración. Eso también llega al cielo.
"Aunque mi corazón y mi carne desfallezcan,
la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre."
— Salmo 73:26
Dios no se aleja de nosotros cuando sufrimos. Al contrario, camina con nosotros en el valle. A veces en silencio, pero nunca ausente.
"Aunque mi corazón y mi carne desfallezcan,
la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre."
— Salmo 73:26
3. Historias rotas, promesas intactas
A lo largo de los años, he escuchado cientos de testimonios de hombres y mujeres que vivieron sus peores tormentas, y aún así, cuando miraron atrás, descubrieron que Dios nunca los dejó.
Quizás tú también has llorado en soledad, has sentido que nadie te entiende. Pero déjame decirte con el corazón:
No estás solo.
Dios sigue aquí.
Su fidelidad no ha cambiado.
Como María, como Jeremías, como tantos antes de ti, puedes aferrarte a esa verdad eterna:
Cada mañana trae consigo nuevas misericordias.
No estás solo.
Dios sigue aquí.
Su fidelidad no ha cambiado.
Cada mañana trae consigo nuevas misericordias.
✨ Conclusión: Cuando todo cambia, Él permanece
Querido hermano, querida hermana, si estás atravesando una temporada de dolor, confusión o desgaste emocional, no te rindas. Quizás hoy no veas respuestas, pero la fidelidad de Dios no necesita pruebas visibles para ser real.
"Si fuéremos infieles, él permanece fiel;
Él no puede negarse a sí mismo."
— 2 Timoteo 2:13
"Si fuéremos infieles, él permanece fiel;
Él no puede negarse a sí mismo."
— 2 Timoteo 2:13
🙏 Abrázate a Su fidelidad
Hoy quiero invitarte a hacer algo sencillo pero poderoso:
🕊️ Recuerda una vez en la que Dios fue fiel contigo. Escríbela. Léele tu propia historia.
📖 Ora, aunque solo puedas decir: “Ayúdame, Señor.” Él escucha.
🫶 Comparte esta palabra con alguien que necesita saber que no está solo.
Y si estás atravesando un momento difícil, levanta tu mirada:
Aún hay esperanza. Dios sigue siendo Dios. Y su fidelidad, como el amanecer, nunca falla.
📖 Ora, aunque solo puedas decir: “Ayúdame, Señor.” Él escucha.
🫶 Comparte esta palabra con alguien que necesita saber que no está solo.
Aún hay esperanza. Dios sigue siendo Dios. Y su fidelidad, como el amanecer, nunca falla.
0 Comentarios
!Si este árticulo te ha sido de bendición no dudes de realizar tus comentarios. Tus aportes siempre son bienvenidos!